miércoles, 22 de abril de 2009

Una reflexión para un querido amigo: Suldyn

En este momento voy a hacer una pausa en mis narrativas fantásticas y mis locuras para profundizar un poco en algo que recientemente está ocurriendo y que me ha hecho reflexionar.

Como algunos saben, nuestro buen amigo Suldyn se marcha en estas fechas para realizar uno de sus más grandes sueños en Canadá.

Ayer martes, estuve junto a algunos de sus amigos (de entre los más cercanos y entrañables, quiero pensar) en una reunión en un típico sitio de reunión (restaurante/café?) honrando la última vez que disfrutaremos de su presencia entre nosotros antes de que viaje a Canadá.

Como todo en esta vida, no es seguro que él se quede a radicar allá de forma permanente o que regrese a este país. Aunque lo que sí es seguro es que habrá aquellos seres de estas tierras con los que mantendrá contacto.

Lo que me hace reflexionar en las personas con las que he convivido y compartido y en los momentos en que nuestras vidas han tomado rumbos tan distintos que la geografía ha puesto tierra y distancia de por medio.

En lo personal, casi siempre me resisto a estos cambios. Como el Dr. House, a mis pocos amigos quisiera conservarlos en todo momento a mi lado, aunque tengo una capa exterior de "indiferencia" y "carelessness" que uso para ayudar a cubrir la tristeza de saber que sólo estamos compartiendo unos pasos del camino juntos.

Es por este tipo de situaciones por las que me he resistido tanto tiempo a dejar Toluca, pero mientras más círculos y etapas se cierran y dejan impreso su punto final en el libro de mi vida, más comprendo la necesidad del cambio y los viajes, de los sueños lejanos y de las nuevas experiencias.

Es por este mnotivo que quiero dejar un pequeño escrito para el Buen y Siempre Estimable Suldyn:

Christian:

A través del escaso tiempo en que te he tratado, me he dado cuenta de que eres una persona valiosa. A través de las perspectivas alrededor tuyo he comprendido algunas de las razones de tu actitud y ahora puedo decir que hay cosas que auténticamente admiro de ti. Y aunque como todo ser humano aún tienes algunas áreas en las que puedes trabajar, es cierto que en este momento de tu vida, creo que has tomado una determinación por demás admirable y te regalo un aplauso por ello.

Quisiera pedirte que conserves esa esencia estoica que te caracteriza, que mantengas a flor de piel tu inmensa creatividad y atenciín a los detalles, que no abandones tu sueño a pesar de las dificultades y que alimentes el cariño de los seres a los que quieres y el vínculo que mantienes con quienes te queremos.

Te deseo que este viaje y las experiencias que seguramente tendrás en Canadá te sean de los más benéficas e instructivas posibles; que todo acabe por tener un resultado mcho más positivo que incómodo y que cada reto te haga mejor persona (Si eso es aún posible).

Creo que eso es todo por ahora. Quizás en algún café en el futuro pueda decirte algunas otras cosas que quisiera reservar patra tu conocimiento y que por ello no deseo publicar aquí. Te mando un abrazo y las inmensas gracias por ayudar a una gran amiga mía a sonreír y amar.

Y termino esto con una pequeña reflexion:

Un viaje no es más que un paso en ete largo y emocionante camino que es la vida. Una despedida no s más que el punto donde termina un párrafo o un capítulo en el libro de nuestra vida. Y como los caminos, todos algún día han de reunirnos en algún lugar. (quizás en Roma???... *mal chiste =P*)

1 comentario:

  1. En primer lugar me disculpo por no haber comentado antes en el post. Me quedé con la idea de que lo había hecho.

    Te agradezco profundamente tus palabras, pues son como oro.

    Afortunadamente todo está saliendo bien en Vancouver, pero sin lugar a dudas extraño a todas las maravillosas personas que están en México y cuya compañía siempre he valorado y disfrutado inmensamente.

    Te deseo lo mejor y espero que efectivamente en algún momento podamos encontrarnos en la capital italiana, sería ósom.

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